La propuesta lleva a la escena nacional un esquema ya aplicado en Neuquén, con límites claros para el acceso a cargos públicos. En ese marco, el gobernador sostuvo que el objetivo es “garantizar la responsabilidad de todos los funcionarios y también su transparencia”.
El modelo neuquino de integridad pública comenzó a proyectarse a nivel nacional a partir del impulso del gobernador Rolando Figueroa a una propuesta de Ficha Limpia más exigente, basada en la normativa que ya rige en la provincia. La iniciativa busca establecer reglas claras y estrictas para el acceso a cargos públicos, con el objetivo de fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones.
El esquema propuesto plantea límites precisos para quienes aspiren a ocupar funciones públicas, especialmente en casos vinculados a delitos contra la administración del Estado. Al tomar como referencia la experiencia neuquina, el proyecto apunta a trasladar un marco normativo que ya se encuentra en funcionamiento y que fija estándares elevados de conducta para los funcionarios.
Desde el gobierno provincial sostienen que la aplicación de este tipo de normas no solo actúa como una herramienta de control, sino también como un mensaje político y social sobre la importancia de la ética y la responsabilidad en la gestión pública. En ese sentido, Figueroa remarcó que el objetivo es “garantizar la responsabilidad de todos los funcionarios y también su transparencia”.
La propuesta se inserta en un debate nacional que lleva años en la agenda legislativa, pero que no logró avances definitivos. El impulso de un modelo provincial ya aplicado busca aportar una base concreta para la discusión, con reglas claras que puedan ser replicadas en el ámbito nacional.
Además de su impacto institucional, la iniciativa apunta a elevar la calidad democrática, estableciendo condiciones más estrictas para quienes administran recursos públicos o toman decisiones de relevancia. Desde Neuquén destacan que la transparencia y la rendición de cuentas son pilares para fortalecer el vínculo entre el Estado y la sociedad.
Con este planteo, la gestión de Figueroa busca posicionar a Neuquén como referencia en materia de ética pública y proyectar su experiencia al conjunto del país. El tratamiento de la propuesta a nivel nacional abrirá una nueva etapa en el debate sobre Ficha Limpia y los estándares de integridad que deben regir en la función pública.





