El programa contempla obras de agua potable y cloacas pensadas para ampliar la capacidad de los sistemas actuales y acompañar el crecimiento de ciudades y localidades como Bariloche, Roca, Cipolletti, El Bolsón y San Antonio Oeste, entre otras.
El plan prevé intervenciones orientadas a ampliar la capacidad de los sistemas existentes, muchos de los cuales se encuentran al límite de su funcionamiento debido al aumento poblacional y a la expansión urbana. En ciudades como San Carlos de Bariloche, General Roca, Cipolletti, El Bolsón y San Antonio Oeste, la demanda de servicios básicos creció de manera constante en los últimos años, generando la necesidad de obras de mayor escala.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que los proyectos fueron diseñados con una perspectiva de mediano y largo plazo, priorizando soluciones que garanticen la sustentabilidad de los servicios. Esto incluye la ampliación de redes, la optimización de plantas de tratamiento y la incorporación de infraestructura que permita mejorar la presión, el caudal y la continuidad del suministro.
Las obras de agua potable y saneamiento cumplen además un rol central en términos de salud pública y cuidado ambiental. Un sistema adecuado de provisión de agua y tratamiento de efluentes resulta clave para prevenir riesgos sanitarios, reducir la contaminación y mejorar la calidad de vida de la población, especialmente en contextos de crecimiento acelerado.
El programa también está pensado para acompañar el desarrollo urbano y productivo, facilitando la planificación de nuevos barrios y consolidando áreas que hoy presentan limitaciones en el acceso a servicios básicos. La infraestructura sanitaria se presenta como un factor determinante para el desarrollo equilibrado de las ciudades y localidades rionegrinas.
Con este esquema de obras, la gestión de Weretilneck busca avanzar en una política de infraestructura estratégica, atendiendo demandas históricas y reforzando la presencia del Estado en todo el territorio provincial. La puesta en marcha del programa en 2026 marca un paso clave para mejorar el acceso al agua y al saneamiento en Río Negro.





