Vecinos denuncian falta de limpieza, acumulación de residuos y abandono en las instalaciones del lado argentino, una mala postal para quienes ingresan y salen del país.
El estado de los baños en un importante paso fronterizo de Neuquén generó malestar e indignación entre vecinos y viajeros habituales. La falta de higiene, la ausencia de cestos adecuados y la acumulación de basura convierten a las instalaciones en un foco de suciedad, según relatan quienes transitan por el lugar.
“Es un desastre. No hay limpieza ni tachos para residuos, entonces la gente termina tirando donde puede y todo se acumula en los baños”, expresó una vecina. La situación es tan crítica que muchos optan por no utilizarlos: “Es triste tener que esperar y usar los baños del lado chileno porque los nuestros no están en condiciones. Es la entrada y salida del país y duele como neuquina”, agregó.
Además, denunciaron falta de controles sobre la empresa encargada de la limpieza, que —según indicaron— concurre solo tres veces por semana. A esto se suma el deterioro edilicio: puertas rotas, sectores clausurados desde hace tiempo, cubículos cerrados con cinta de peligro y residuos acumulados, una imagen que expone el abandono del lugar.





