Las clínicas señalaron que, si no se cancelan deudas, podrían limitar prácticas programadas para priorizar las urgencias desde el 10 de febrero.
Clínicas y sanatorios de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa manifestaron su preocupación por la “situación económico-financiera crítica” que atraviesan como prestadores del PAMI. A través de una nota enviada al director ejecutivo del organismo, Esteban Leguízamo, indicaron que, si no se regularizan los pagos pendientes, la continuidad de la atención podría verse comprometida en los próximos días.
Las instituciones explicaron que analizan aplicar restricciones progresivas en las prestaciones, comenzando por las consultas y procedimientos ambulatorios o programados, con el objetivo de garantizar la cobertura de las emergencias. El planteo también fue difundido públicamente para advertir a los afiliados sobre el escenario.
Andrés Sabalette, gerente de la clínica Juan XXIII, sostuvo que el inconveniente es generalizado y responde tanto a los atrasos en la facturación como a la depreciación de los aranceles. Remarcó que, aunque los convenios son individuales, el esquema es el mismo para todos, por lo que la demanda se realiza de manera conjunta.





