Los procedimientos permitieron identificar a 28 personas en situación irregular, entre ellas menores de edad.
Un despliegue conjunto encabezado por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), junto al RENATRE, Migraciones, la Policía Federal y autoridades provinciales, dejó al descubierto maniobras de explotación laboral en establecimientos rurales de Viedma y San Benito. En total, se relevaron al menos 28 trabajadores que se encontraban sin registrar o en condiciones precarias.
En Entre Ríos, la intervención se activó tras una denuncia anónima y permitió constatar que cinco personas cumplían jornadas de hasta 12 horas diarias, de lunes a sábado. Según se informó, habían sido captadas mediante redes sociales y trasladadas por el empleador, quien además mantenía un sistema de deudas que limitaba su libertad. Los inspectores verificaron que vivían en una casilla con graves carencias, sin acceso seguro a agua potable.
Por su parte, en Viedma se inspeccionaron tres predios hortícolas donde se detectaron 23 trabajadores sin regularizar. Entre los casos más delicados aparecieron situaciones de trabajo infantil: un adolescente de 15 años realizaba tareas de cosecha desde los 12, mientras que una joven de 17 afirmó residir y trabajar allí desde los 15.





