La provincia de Río Negro se mantiene entre los distritos del país con mejores indicadores en salud materna e infantil, consolidando una tendencia que desde el Gobierno provincial atribuyen al fortalecimiento sostenido del sistema sanitario durante la gestión del gobernador Alberto Weretilneck.
De acuerdo con los últimos registros oficiales, la tasa de mortalidad infantil en la provincia se ubicó alrededor de 6 fallecimientos cada 1.000 nacimientos, por debajo del promedio nacional. Este indicador es uno de los principales parámetros para medir la calidad del sistema de salud, ya que refleja tanto el acceso a controles prenatales como la atención durante el parto y el seguimiento del recién nacido.
En materia de salud materna, las autoridades sanitarias destacaron la ausencia de muertes vinculadas al embarazo, parto o puerperio en el último período informado, un dato que consideran resultado del trabajo articulado entre hospitales, centros de salud y equipos de atención primaria distribuidos en todo el territorio provincial.
Además, se registró una reducción sostenida en los embarazos en adolescentes de entre 10 y 14 años, en línea con políticas de prevención, educación sexual integral y acceso a métodos anticonceptivos. Desde el Ministerio de Salud provincial remarcan que la estrategia combina infraestructura hospitalaria, capacitación permanente de los equipos médicos y presencia territorial en zonas urbanas y rurales.
Weretilneck subrayó que estos indicadores no son producto de una coyuntura aislada, sino de una planificación a largo plazo orientada a garantizar atención oportuna, controles periódicos y acompañamiento integral a las mujeres embarazadas y a la primera infancia. Con estos resultados, Río Negro se consolida como una de las provincias con desempeño sanitario destacado en el país.





