Las precipitaciones y algunas nevadas ayudaron a enfriar sectores, pero persisten puntos calientes en varias áreas.
Tras las lluvias registradas en la cordillera chubutense, brigadistas retomaron este miércoles las tareas para contener los incendios que ya consumieron más de 56 mil hectáreas. Según el Servicio Provincial de Manejo del Fuego, en lugares como Puerto Patriada, el Parque Nacional Los Alerces y la Desembocadura El Tigre–Lago Cholila cayeron hasta 30 milímetros, un registro superior al previsto.
Desde el organismo indicaron que ahora el objetivo principal es evaluar el impacto de las precipitaciones en los focos activos, ya que podrían no ser suficientes para extinguirlos por completo. En la zona de la Patriada, detectado el 5 de enero, el siniestro arrasó más de 30 mil hectáreas y se mantiene contenido, aunque con actividad en su perímetro, mientras que en Los Alerces la superficie dañada supera las 26 mil.
En tanto, el incendio en Desembocadura El Tigre–Lago Cholila continúa activo, con unas 209 hectáreas comprometidas. Las cuadrillas realizaron tareas de enfriamiento y monitoreo, con personal y medios aéreos disponibles, priorizando la observación de los puntos calientes tras el alivio que trajeron las lluvias y nevadas.





