Dos imputadas denunciaron presiones durante la formulación de cargos y apuntaron contra la Policía por presuntos maltratos.
Dos mujeres investigadas en el expediente conocido como la “secta rusa” en San Carlos de Bariloche cuestionaron el accionar judicial y policial al asegurar que, durante la audiencia, les advirtieron que “si no eran víctimas, eran cómplices” del presunto líder del grupo, Konstantin Rudnev. Se trata de Svetlana Komkova, traductora, y Nadezhda “Angelina” Belyakova, diseñadora de indumentaria, quienes además denunciaron gritos, golpes y amenazas por parte de efectivos de la Policía Federal Argentina.
En declaraciones públicas, ambas sostuvieron que la causa se construyó sobre “interpretaciones” y “rumores”, sin pruebas concretas. Komkova afirmó que a varias de las veinte mujeres involucradas les preguntaron si eran víctimas y que, ante su negativa, se las señaló como posibles cómplices. También cuestionó la supuesta filtración de datos personales y negó cualquier actividad delictiva.
La investigación está a cargo de la Sede Fiscal Descentralizada local, encabezada por el fiscal general Fernando Arrigo, con intervención del juez Gustavo Zapata. Mientras tanto, las imputadas insistieron en que llegaron al país por turismo y que su participación se limitó a tareas de traducción durante una consulta médica, rechazando las acusaciones y denunciando irregularidades en el procedimiento.





