Según datos oficiales difundidos por el Gobierno provincial, el 97,5% de los establecimientos educativos pudieron abrir sus puertas en tiempo y forma para recibir a estudiantes y docentes en el comienzo de las clases, garantizando el funcionamiento del sistema educativo en casi todo el territorio.
El resultado es producto de una política sostenida de mantenimiento, inversión y planificación durante el receso escolar. En las semanas previas al inicio del ciclo lectivo se realizaron trabajos de limpieza de tanques y cisternas, revisión de sistemas de calefacción y electricidad, tareas de sanitización y desmalezamiento, además de reparaciones y refacciones en numerosos edificios escolares de la provincia. Estas acciones permitieron que la gran mayoría de las escuelas estuviera en condiciones para el regreso a las aulas.
En aquellos establecimientos donde continúan obras de mayor envergadura, el Gobierno provincial implementó soluciones alternativas para asegurar la continuidad de las clases. Entre ellas se encuentran espacios modulares provisorios y reorganizaciones edilicias que permiten garantizar la presencialidad de los estudiantes mientras avanzan los trabajos de infraestructura. De esta manera, la prioridad oficial se mantiene en asegurar el derecho a la educación sin interrupciones.
La política educativa del gobierno provincial también se sostiene en una fuerte inversión presupuestaria. Para 2026, el presupuesto de Río Negro destina el 37% de los recursos provinciales al sistema educativo, lo que incluye salarios docentes y no docentes, funcionamiento institucional, transporte escolar, comedores y obras de infraestructura. En total, más de 1.040 instituciones educativas y más de 215.000 estudiantes forman parte del sistema que la provincia busca fortalecer año a año.
Desde la gestión de Weretilneck se sostiene que garantizar escuelas abiertas y en funcionamiento es una condición central para el desarrollo social. En ese marco, el gobierno provincial ha priorizado la continuidad de las clases, la inversión en infraestructura y el sostenimiento de los servicios educativos como pilares para consolidar un sistema que acompañe a las familias rionegrinas y asegure oportunidades para las nuevas generaciones.





