La mayoría se concentra en zonas cercanas a los ríos y ofrecen seguridad, naturaleza y distintos servicios para sus residentes.
En la ciudad de Neuquén, crece la tendencia a vivir en barrios privados o cerrados. Según un relevamiento municipal, ya existen 27 urbanizaciones de este tipo, distribuidas en distintos puntos de la capital, aunque con una fuerte concentración en áreas cercanas a la costa, donde se prioriza el contacto con la naturaleza y las vistas al río.
Entre las opciones más consolidadas se destacan emprendimientos tradicionales como Rincón Club de Campo, Bocahue y Villa Luisa, a los que se suman nuevos desarrollos impulsados por el crecimiento poblacional y la transformación de antiguas chacras productivas en loteos residenciales.
Estos barrios ofrecen desde seguridad privada básica hasta una amplia gama de amenities, que incluyen espacios verdes, canchas deportivas, piletas, gimnasios, club house y hasta caballerizas, configurando una alternativa cada vez más elegida por quienes buscan tranquilidad y servicios en un mismo lugar.





