La Justicia avanza por presunto hurto de energía en sectores exclusivos y apuntan a maniobras planificadas.
Una investigación por presunto robo de energía eléctrica en barrios privados de Neuquén puso el foco en los llamados “enganchados VIP”. El caso se inició tras una denuncia de la cooperativa CALF, que detectó conexiones clandestinas en al menos cinco lotes de urbanizaciones como Rincón Club de Campo, La Zagala y La Peregrina. Las maniobras permitían consumir electricidad sin registro ni facturación, generando pérdidas económicas y riesgos técnicos en la red.
El exgerente de CALF Roberto Mayorga, con amplia experiencia en control de irregularidades, aseguró que no se trata de hechos improvisados. “Esto no lo hace cualquiera. El que roba energía sabe perfectamente lo que hace”, afirmó, al tiempo que remarcó que estas prácticas requieren conocimiento técnico.
Además, explicó que en barrios cerrados, donde predominan redes subterráneas, la detección es más compleja y se realiza mediante operativos de control que revisan medidor por medidor. También advirtió que este tipo de fraude no distingue niveles socioeconómicos y ya se ha registrado en otras oportunidades dentro de la ciudad.





