El conflicto docente en Río Negro entra en un impasse luego de que el Congreso de la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (Unter) suspendiera dos paros recientes.
El sindicato exige un llamado “urgente a paritarias” antes del martes 31 de marzo, aunque desde el gobierno advierten que no hay garantías de que esto ocurra en esa fecha, interpretando la demanda como una posible “extorsión”.
Si bien los paros de marzo fueron suspendidos, Unter mantiene la posibilidad de activarlos si no hay nuevas negociaciones. Al mismo tiempo, en varias seccionales crece la idea de implementar otras “herramientas de protesta que no sean exclusivamente los paros”, para mantener la relación con las comunidades educativas y visibilizar la situación desde dentro de las instituciones.
Jessica Varelli, secretaria general de Unter Viedma, destacó que trabajar con docentes, estudiantes y familias dentro de las escuelas puede ser una alternativa efectiva, ya que los paros han tenido un impacto desigual en la adhesión: el primer día de clases logró más del 80%, pero posteriores jornadas bajaron a menos del 50% y el lunes 9 de marzo “no llegó al 15%”.
A pesar del impasse, el sindicato reafirma la insuficiencia de la oferta salarial y mantiene la exigencia de una paritaria urgente, con el objetivo de recomponer los salarios tras seis meses sin aumentos efectivos.





