Ezequiel Calfunao, de 28 años, continúa recuperándose tras el brutal ataque ocurrido el 25 de marzo en Neuquén. Fue internado en el hospital Castro Rendón, donde los médicos destacaron la rápida evolución de su estado de salud, describiéndolo como “un milagro”.
Según su hermano Tomás, Ezequiel recibió el alta este domingo para seguir la recuperación en su hogar. “Los médicos nos dijeron que fue un milagro lo rápido que evolucionó porque pintaba para que se quede semanas internado”, explicó, y agregó que sus pulmones y riñón están mejorando.
A pesar de los avances, la víctima aún presenta dificultades respiratorias, dolor constante y malestar emocional. La familia expresó preocupación por la carátula de la causa: el único imputado, D. A. F., está acusado de lesiones graves, lo que podría implicar una condena menor y una pena excarcelable, aunque la familia sostiene que el hecho debería considerarse “intento de homicidio”. Según relataron, los agresores intentaron darle una segunda puñalada y solo la intervención de testigos y un policía evitó un desenlace fatal.
Como medidas cautelares, el fiscal Briguglio estableció que el acusado no puede acercarse a la víctima ni a su domicilio en un radio de 500 metros, mantener contacto por cualquier medio con Ezequiel o su familia, y debe presentarse una vez por semana en la Comisaría 18.
El ataque quedó registrado por cámaras de seguridad. Según las imágenes, Ezequiel se acercó a un Volkswagen Voyage detenido en un semáforo y comenzó una discusión con sus ocupantes. Tras un intercambio de empujones y golpes, uno de los tres hombres sacó un cuchillo y lo apuñaló en el tórax, para luego huir del lugar. La escena ocurrió a plena luz del día y fue presenciada por el hijo pequeño de la víctima, que fue protegido por una transeúnte.
La investigación continúa avanzando con el análisis de las imágenes de seguridad y la toma de testimonios, mientras la familia espera que se revise la calificación legal del ataque.





