Luego de seis años de conflicto judicial, la comuna capitalina logró que el loteo privado libere el sector ribereño para dar continuidad a las obras del paseo costero.
La Municipalidad de Neuquén logró destrabar el conflicto judicial que mantenía desde hace seis años con el barrio cerrado Bocahue para garantizar el libre tránsito en la ribera del río Neuquén. Tras el allanamiento del consorcio privado a las exigencias locales, la Justicia homologó el acuerdo que dispone la reubicación de los alambrados perimetrales. Desde el Ejecutivo aclararon que las viviendas no ocupaban espacio público, pero el cerramiento impedía el ingreso a la costa en el sector este de la ciudad.
El conflicto derivó en la vía judicial luego de que el barrio incumpliera un decreto firmado por el intendente Mariano Gaido que intimaba al retiro de las barreras físicas. Con la resolución favorable, las autoridades locales confirmaron que se abocarán a concretar los ajustes técnicos del proyecto para licitar las obras correspondientes. El plan apunta a completar la infraestructura del paseo ribereño y dar cumplimiento al objetivo de gestión de liberar de forma total los accesos a los cursos de agua.
Funcionarios de la Jefatura de Gabinete y de la Secretaría de Gobierno destacaron que la medida permitirá alcanzar la totalidad de las costas de uso público y gratuito en la capital. La intervención habilitará un tramo clave para la circulación peatonal y el esparcimiento ciudadano, consolidando la integración de la trama urbana con el entorno natural.






