La gestión del gobernador Alberto Weretilneck consiguió el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para avanzar con un ambicioso programa de infraestructura productiva en Río Negro. El organismo aprobó un financiamiento de US$80 millones, al que se sumarán US$5 millones aportados por la Provincia, destinado a ampliar áreas bajo riego, mejorar la infraestructura energética y fortalecer la producción agropecuaria.
Una de las principales apuestas será la incorporación de 32.000 nuevas hectáreas con potencial productivo. El plan contempla unas 20.000 hectáreas en la Margen Norte del río Negro, desde General Conesa hacia Guardia Mitre, donde se avanzará con obras de electrificación, y otras aproximadamente 12.000 hectáreas correspondientes a una primera etapa en Negro Muerto.
Las obras buscan generar las condiciones necesarias para que productores y empresas puedan ampliar sus inversiones, producir más alimentos y reducir costos vinculados al abastecimiento de maíz y pasturas. Además del riego y la electrificación rural, el programa incluye mejoras en infraestructura productiva y herramientas para enfrentar incendios, sequías y otros eventos climáticos.
Weretilneck destacó que el acceso al financiamiento internacional es resultado de la planificación provincial y sostuvo que permitirá ampliar la matriz económica de Río Negro. “Este financiamiento no llega por casualidad. Llega porque Río Negro tiene






