La Clínica Pasteur incorporó un equipo de origen alemán que permitirá realizar medicina hiperbárica y podría utilizarse para tratar distintas lesiones y patologías.
La Clínica Pasteur de Neuquén sumó una cámara hiperbárica de origen alemán, un equipo de grandes dimensiones y con apariencia similar a un submarino. Según indicaron desde la institución, se trata de una tecnología única en el país que busca convertir a Neuquén en un centro de referencia nacional para este tipo de tratamientos.
La médica clínica Cintia Becerra explicó que la cámara puede utilizarse en casos como heridas de difícil cicatrización, úlceras diabéticas y venosas, quemaduras, algunas infecciones y lesiones con inflamación. Actualmente, el equipo espera la habilitación sanitaria definitiva de las autoridades de Salud para comenzar a funcionar de manera oficial y recibir pacientes ambulatorios.
La medicina hiperbárica consiste en que el paciente respire oxígeno puro dentro de un habitáculo presurizado. Al aumentar la presión, el oxígeno puede disolverse directamente en el plasma sanguíneo, además de transportarse por los glóbulos rojos. De acuerdo con la explicación médica, este proceso permite aumentar considerablemente la oxigenación del organismo y favorecer la desinflamación y recuperación de tejidos dañados.






