Se cumplen 16 años de la muerte de Néstor Kirchner, el dirigente que salió de Río Gallegos para llegar a la Casa Rosada y cambiar para siempre la historia política de Argentina.
Néstor Kirchner era un abogado de Río Gallegos que se metió en la política santacruceña cuando Argentina todavía transitaba los años del alfonsinismo. Fue intendente, después gobernador de Santa Cruz durante más de una década, y en 2003 dio el salto que nadie esperaba: se presentó a presidente con el respaldo de Eduardo Duhalde y terminó ganando después de que Carlos Menem decidió no ir al ballotage. Tenía 53 años y venía de una provincia que la mayoría del país apenas ubicaba en el mapa.
Lo que vino después fue un gobierno que marcó época. Kirchner pagó la deuda con el Fondo Monetario Internacional de un solo pago, impulsó la recuperación del empleo, y tomó decisiones que todavía generan discusión, como la intervención del INDEC o el manejo de la relación con el campo. Pero también dejó medidas que hoy tienen consenso amplio, como los avances en derechos humanos y la transformación del perfil de la Corte Suprema.
Murió el 27 de octubre de 2010 en El Calafate, en su provincia natal, y su muerte lo convirtió en un símbolo todavía más potente de lo que había sido en vida. Cristina Fernández de Kirchner, quien lo había sucedido en la presidencia en 2007, continuó llevando su apellido como bandera política durante años. Hoy, a 16 años de aquella mañana en la Patagonia, el kirchnerismo sigue siendo una de las fuerzas más determinantes de la política argentina.







