La disputa electoral en la provincia se define entre dos modelos opuestos: el ajuste libertario y una propuesta local con fuerte presencia estatal. Sin candidatos ni propuesta clara, el peronismo se diluye y queda fuera del debate.
Neuquén comienza a mostrar con claridad un escenario electoral polarizado. Por un lado, avanza La Libertad Avanza con un modelo de ajuste, desregulación y recentralización del poder económico. Por otro, toma fuerza una propuesta local que reivindica el federalismo, el rol activo del Estado y la producción con licencia social. En este contexto, el peronismo aparece desdibujado, sin referencias claras ni estrategia definida.
El gobernador Rolando Figueroa subrayó la necesidad de respetar el vínculo entre la producción y las comunidades, remarcando la importancia de sostener la licencia social para producir. La mirada local busca preservar una lógica de desarrollo equilibrado, con participación territorial y respeto ambiental.
Mientras el discurso libertario gana terreno a nivel nacional, en Neuquén se enfrenta a una visión más enfocada en la redistribución de recursos, la inversión en obra pública y la defensa de la salud y la educación. Dos modelos de provincia contrastan con fuerza, especialmente en su concepción sobre el rol del Estado.
El peronismo, en este escenario, continúa perdiendo peso. Sin candidaturas visibles, sin estructura organizada ni proyecto definido, queda fuera del eje central de la disputa. Todo indica que las elecciones en Neuquén se jugarán entre la neuquinidad con impronta estatal y el ajuste que propone La Libertad Avanza.





