Los candidatos de Rolo Figueroa en el frente La Neuquinidad aseguraron que uno de los objetivos es poder replicar la ley de ficha limpia vigente en Neuquén a nivel nacional. La misma plantea que los condenados por corrupción no puedan presentarse a elecciones ni ocupar cargos públicos.
La provincia de Neuquén ha vuelto a posicionarse como un ejemplo de transparencia institucional a nivel nacional. En esta oportunidad, los candidatos Julieta Corroza y Pepe Ousset, referentes del frente La Neuquinidad que lidera Rolo Figueroa, anunciaron que llevarán al Congreso de la Nación la propuesta de instaurar la ley de ficha limpia en todo el país. Esta normativa ya está vigente en Neuquén y ha generado un fuerte respaldo ciudadano al establecer límites claros frente a la corrupción política.
El espíritu de la ley es sencillo pero contundente: quienes tengan condenas por delitos de corrupción no podrán presentarse como candidatos en elecciones ni ocupar cargos públicos. De este modo, se busca garantizar que las instituciones estén dirigidas por personas íntegras, fortaleciendo la confianza entre la ciudadanía y la dirigencia política. Neuquén fue pionera en este avance y ahora pretende que la medida se convierta en política de Estado a nivel nacional.
Corroza y Ousset destacaron que este paso representa una señal concreta de compromiso con la ética pública. La iniciativa no solo apunta a evitar que los condenados por corrupción puedan seguir ocupando lugares de poder, sino también a sentar un precedente que sirva de ejemplo en otras provincias y en el ámbito nacional. Según manifestaron, la transparencia no debe ser una consigna de campaña, sino una práctica sostenida en el tiempo.
Con esta propuesta, los dirigentes de La Neuquinidad apuestan a elevar los estándares de la política argentina. De aprobarse en el Congreso, la ley de ficha limpia se convertiría en una herramienta clave para depurar la representación política y recuperar la credibilidad en las instituciones. La experiencia neuquina demuestra que es posible avanzar hacia un sistema democrático más sano, donde el interés público prime sobre las ambiciones personales de quienes han incumplido la ley.





