En un contexto donde la provincia recibe menos recursos de los que aporta al sistema federal, Rolo Figueroa consolida un esquema de desarrollo propio que marca contraste con el recorte de transferencias nacionales. La gestión sostiene superávit financiero, impulsa la inversión en infraestructura y genera empleo con una política de orden fiscal que reduce la dependencia de Nación.
El gobierno de Neuquén, encabezado por Rolo Figueroa, sostiene una estrategia de crecimiento e inversión en un contexto de reducción de recursos provenientes del ámbito nacional. La provincia enfrenta una situación donde los aportes que recibe del sistema federal resultan menores en relación con sus contribuciones.
En ese escenario, la gestión provincial consolida un esquema de desarrollo propio, con el objetivo de sostener la actividad económica y la ejecución de políticas públicas. La administración busca mantener el equilibrio financiero mientras continúa con la planificación de obras y programas.
Uno de los ejes señalados es el sostenimiento del superávit financiero, junto con el impulso a la inversión en infraestructura como motor de crecimiento. A su vez, se destaca la generación de empleo como parte de las prioridades de gestión.
De esta manera, la provincia refuerza una línea de orden fiscal que apunta a reducir la dependencia de transferencias nacionales, sosteniendo la inversión y el desarrollo en el marco de la gestión de Rolo Figueroa.





