El gobierno provincial estudia un nuevo esquema para dos corredores fundamentales de la región, con la concesión y los peajes nuevamente en discusión.
Las rutas nacionales 22 y 151 volvieron a ocupar un lugar central en la agenda de Río Negro debido a su avanzado deterioro y al creciente tránsito que soportan a diario. El gobernador Alberto Weretilneck mantuvo una reunión con el ministro del Interior, Diego Santilli, para avanzar en un marco legal y operativo que permita reorganizar el funcionamiento de ambos corredores estratégicos.
Durante el encuentro se analizaron alternativas para definir responsabilidades y establecer reglas claras que permitan mejorar la infraestructura vial, reclamada desde hace años por vecinos, transportistas y sectores productivos. La situación es especialmente crítica en varios tramos del Alto Valle, donde el desgaste y la falta de obras generan complicaciones constantes.
En ese contexto, volvió a tomar fuerza la posibilidad de concesionar ambas rutas a operadores privados, una opción que podría derivar en la implementación de peajes. Desde el gobierno provincial aclararon que esa alternativa está bajo evaluación, aunque remarcaron que primero deberán resolverse problemas estructurales pendientes.





