Después de la tensión con los trabajadores, el Ejecutivo cambió las reglas del juego en la aviación y abrió la puerta a nuevos proveedores para garantizar que los vuelos no se detengan.
El Gobierno nacional decidió avanzar con cambios estructurales en el sistema meteorológico aplicado a la navegación aérea, en medio del conflicto con los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). A través de un decreto, se modificó el esquema vigente y se quitó la exclusividad que tenía el organismo para brindar este servicio clave en la operación de vuelos.
La nueva normativa establece que la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) será la responsable de garantizar la prestación del servicio meteorológico, pudiendo hacerlo por cuenta propia o a través de terceros. Esto habilita, por primera vez, la posibilidad de incorporar proveedores privados en un área históricamente controlada por el Estado.
La medida se tomó en un contexto de alta tensión, luego de que los trabajadores del SMN anunciaran un paro que amenazaba con afectar el normal funcionamiento del transporte aéreo. El Gobierno calificó la medida como ilegal al considerar que comprometía un servicio esencial y avanzó con cambios para evitar futuras interrupciones.
Desde el Ejecutivo sostienen que el objetivo es garantizar la continuidad operativa del sistema, incorporando mayor flexibilidad, diversificación de prestadores y separación entre funciones regulatorias y operativas. Además, el SMN continuará prestando el servicio de manera transitoria por un plazo de hasta 180 días, mientras se implementa el nuevo esquema.
Sin embargo, la decisión profundiza el conflicto con los gremios, que denuncian un proceso de vaciamiento del organismo y advierten sobre el impacto que podrían tener los recortes de personal y el cierre de estaciones meteorológicas en la seguridad y la calidad del servicio. El escenario sigue abierto y anticipa nuevas tensiones en un sector estratégico para el país.





