La creadora nacida en Senillosa logró posicionar sus prendas en pasarelas nacionales e internacionales con un estilo que combina identidad patagónica y diseño contemporáneo.
Desde muy chica, Mariela Arocena imaginó un camino ligado a la moda. Criada en Senillosa, comenzó diseñando ropa para sus muñecas y convenciendo a una vecina tejedora de confeccionar sus ideas. Esa pasión terminó convirtiéndose en una marca propia que lleva más de 25 años destacando la lana merino y el telar mapuche en colecciones de autor.
A los 22 años dio uno de los pasos que marcaron su carrera: contactó a una tejedora en una plaza de Buenos Aires, compró hilados de seda y creó sus primeras seis prendas. Con esa pequeña colección llegó a un local de Galerías Pacífico, donde sus diseños llamaron la atención de inmediato y comenzaron a abrirle puertas en el mundo de la moda.
Con el tiempo, sus creaciones desfilaron en Neuquén, distintos puntos del país y también en Chile con su última colección, “Esencia”. Además, recibió elogios de figuras reconocidas como Ingrid Grudke. Arocena apuesta al “slow fashion” y al trabajo conjunto con tejedoras locales para mantener viva la identidad cultural de la Patagonia en cada pieza.





