La Cámara de Casación resolvió que el exministro continúe detenido en su domicilio al considerar que el penal no reúne las condiciones necesarias para atender sus patologías cardíacas.
La Cámara Federal de Casación Penal concedió la prisión domiciliaria a Julio De Vido, quien cumple una condena firme por la Tragedia de Once. La decisión se basó en su delicado cuadro de salud y en la dificultad de garantizar un tratamiento adecuado dentro del penal de Ezeiza.
El fallo de la Sala III, integrada por los jueces Mariano Borinsky, Carlos Mahiques y Guillermo Yacobucci, tomó en cuenta informes médicos que advierten sobre enfermedades crónicas que requieren medicación permanente, controles específicos y seguimiento especializado.
Además, los magistrados remarcaron que recientemente De Vido sufrió una arritmia que derivó en una angioplastia con colocación de stent y tratamiento anticoagulante. Los peritos concluyeron que permanecer en prisión podría agravar su estado de salud, aunque el beneficio estará sujeto a controles y reglas de conducta fijadas por la Justicia.





