El procedimiento permitió restituir al Estado provincial el control sobre lotes públicos que forman parte de la planificación habitacional y urbana de la ciudad. Según se informó oficialmente, en el lugar se habían detectado movimientos de obra y acopio de materiales, lo que encendió las alertas sobre un posible avance de construcciones irregulares en terrenos destinados a proyectos de interés social.
Desde la Provincia remarcaron que la recuperación de estas tierras se enmarca en una política de ordenamiento territorial impulsada por la gestión de Rolando Figueroa. El objetivo es evitar nuevas ocupaciones ilegales, frenar la especulación inmobiliaria y garantizar que los recursos públicos sean destinados a soluciones habitacionales planificadas, con criterios de transparencia y prioridad social.
Tras el operativo, el IPVU continuará con el desarrollo de proyectos urbanísticos y módulos habitacionales orientados a familias en situación de extrema vulnerabilidad. La medida busca dar respuesta a la demanda habitacional, pero dentro de un esquema regulado, con intervención estatal y sin convalidar mecanismos informales de ocupación de tierras.
Con esta acción, el gobierno provincial busca marcar una línea clara en la administración del suelo urbano: recuperar terrenos públicos, ordenar el crecimiento de la ciudad y avanzar con políticas habitacionales destinadas a quienes realmente necesitan una solución. En ese marco, Ruca Antú aparece como un caso clave dentro de la estrategia oficial para recuperar autoridad sobre las tierras del Estado y transformarlas en oportunidades concretas para las familias neuquinas.





