La decisión cobra especial importancia para una región que durante años reclamó mayor presencia, más conectividad y mejores alternativas de traslado. El tren no solo representa un medio de transporte, sino también una forma concreta de unir comunidades, facilitar el movimiento de vecinos y visitantes, y acompañar el desarrollo económico local.
En materia turística, el regreso del servicio abre una nueva oportunidad para potenciar el vínculo entre la Región Sur y Bariloche, uno de los principales destinos del país. La conexión permitirá ampliar circuitos, promover nuevos recorridos y dar mayor visibilidad a localidades que tienen identidad, historia y atractivos propios, pero que muchas veces quedaron fuera de los grandes flujos turísticos.
La gestión de Alberto Weretilneck busca mostrar que las inversiones en conectividad también son inversiones en arraigo, producción y desarrollo. Mejorar los accesos, recuperar servicios y fortalecer la infraestructura provincial permite que más rionegrinos puedan moverse, trabajar, emprender y generar actividad en sus propias localidades.
Con la vuelta del tren, Río Negro avanza en una premisa clara: que el crecimiento no se concentre en unos pocos puntos de la provincia, sino que llegue también al interior, integrando territorios y transformando la conectividad en una herramienta concreta para el desarrollo.





