Frente a la falta de avances por parte del Gobierno Nacional en ALIPIBA, el gobierno de Neuquén decidió impulsar una obra estratégica con recursos provinciales para fortalecer el sistema eléctrico del sur neuquino. El mismo llevará un nuevo nombre: ALIVILLA.
Ante la falta de avances por parte del Gobierno Nacional en la ejecución de la obra eléctrica ALIPIBA, la provincia de Neuquén decidió asumir el desafío con recursos propios y avanzar en un proyecto estratégico para fortalecer el sistema energético del sur provincial. La iniciativa fue rebautizada como ALIVILLA y apunta a mejorar la calidad y confiabilidad del suministro eléctrico en una región clave para el desarrollo neuquino.
El gobernador Rolando Figueroa destacó que la decisión responde a la necesidad de dar respuestas concretas a una demanda histórica de las comunidades del sur de la provincia. Según explicó, la obra permitirá ampliar la capacidad de transporte de energía, reducir las limitaciones actuales y acompañar el crecimiento poblacional, turístico y productivo de la zona.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que la inversión representa una muestra del compromiso de Neuquén con el desarrollo de infraestructura estratégica, aun en un contexto de escasa respuesta por parte de la administración nacional. La ejecución con fondos propios busca garantizar que los proyectos prioritarios para los neuquinos no queden paralizados y puedan concretarse en los plazos previstos.
Figueroa sostuvo que la obra tendrá un impacto directo en la calidad de vida de los habitantes del sur neuquino, además de generar mejores condiciones para nuevas inversiones y actividades económicas. En ese sentido, afirmó que el objetivo es que los recursos de la provincia se transformen en obras concretas que impulsen el desarrollo, fortalezcan los servicios esenciales y generen oportunidades para toda la región.





