En este sentido, sostuvo que el crecimiento económico, impulsado en gran parte por sectores estratégicos como el energético, debe ir acompañado de políticas que garanticen oportunidades reales para la población. “Las inversiones tienen que generar trabajo y desarrollo para nuestra gente”, expresó.
Desde el Ejecutivo provincial destacaron que esta visión forma parte de una estrategia orientada a fortalecer el arraigo, mejorar la calidad de vida y evitar que los recursos generados en la provincia no se traduzcan en bienestar para sus habitantes.
Asimismo, se remarcó la importancia de seguir articulando con el sector privado para promover la contratación de mano de obra local, la capacitación y la generación de cadenas de valor en la economía neuquina.
El planteo del gobernador se da en un contexto de crecimiento sostenido de la actividad económica en la provincia, donde el desafío central pasa por lograr una distribución más equitativa de los beneficios que generan las inversiones





