Un informe del Comité de Prevención de la Tortura advirtió sobre sobrepoblación, problemas de higiene y alimentación, y escasos avances pese a la emergencia carcelaria vigente.
El Comité de Prevención de la Tortura de Neuquén presentó su informe anual sobre las condiciones de detención en cárceles, comisarías y otros espacios de encierro de la provincia. El documento expone una situación preocupante marcada por el hacinamiento, deficiencias en la alimentación, problemas de higiene y la falta de mejoras significativas a pesar de la emergencia carcelaria declarada por el Gobierno provincial.
Durante la presentación realizada en la Legislatura, se dieron a conocer los resultados de los monitoreos efectuados durante el último año en distintas dependencias policiales y establecimientos de detención. El informe también incluye recomendaciones y un diagnóstico sobre la realidad que atraviesan las personas privadas de la libertad en diversas localidades neuquinas.
Néstor Giménez, integrante del organismo, señaló que las condiciones observadas muestran pocos cambios respecto de los relevamientos anteriores y advirtió que el problema más grave continúa siendo la sobrepoblación. Según indicó, existe un hacinamiento crítico en la mayoría de las comisarías y dependencias que alojan detenidos, una situación que afecta a distintas regiones de la provincia y no únicamente a la capital neuquina.





