El 1 de agosto entrará en vigencia el nuevo Código Procesal Civil y Adversarial en Neuquén, una reforma que busca agilizar los procesos judiciales, favorecer los acuerdos entre las partes y reducir la cantidad de casos que llegan a juicio.
La provincia será la primera del país en aplicar este modelo para causas civiles y comerciales, que reemplazará al código vigente desde 1975. La nueva normativa alcanzará conflictos como sucesiones, alquileres, deudas, contratos y reclamos por daños. Según explicó el presidente del Colegio de Abogados de Neuquén, Marcelo Iñíguez, el sistema prioriza el garantismo procesal y toma como referencia modelos utilizados en países como Estados Unidos, Australia y Sudáfrica.
Entre los principales cambios, los abogados podrán desarrollar estrategias y producir pruebas antes de iniciar un juicio, con el objetivo de facilitar acuerdos entre las partes. Además, el juez tendrá un rol estrictamente neutral, sin intervenir en la producción de pruebas ni en los interrogatorios. Los profesionales ya comenzaron a capacitarse para adaptarse al nuevo esquema, que también alcanzará a las causas iniciadas antes del 1 de agosto.





