La política energética implementada tras la salida de la petrolera estatal permitió reactivar inversiones, mejorar los indicadores operativos y desacelerar la curva de declino de los yacimientos convencionales de la provincia.
La recuperación de la producción petrolera santacruceña no es casual, sino la consecuencia de la política energética implementada por el Gobierno provincial luego de la salida de YPF de las áreas convencionales. Así lo señaló el ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez, al analizar los datos que ubicaron a Santa Cruz como la provincia que más creció dentro de la Cuenca del Golfo San Jorge durante mayo.
«La provincia de Santa Cruz, luego de la salida de YPF y a través de las licitaciones en las cuales los nuevos concesionarios se hicieron responsables de las áreas, ha ido mejorando la producción y los estándares en las áreas, tendientes a lograr una producción mucho más estable y la disminución de la curva de declino que venía teniendo YPF en los últimos años», afirmó el funcionario. Y remarcó que ese fue uno de los principales objetivos fijados por el gobernador Claudio Vidal desde el inicio de la gestión: «Los resultados hablan de que el camino elegido es el correcto».
La recuperación de las ex áreas de YPF demuestra que hay otra forma de administrar la riqueza de la provincia. Durante décadas, el petróleo santacruceño no se tradujo en desarrollo para quienes viven y trabajan en la provincia. Hoy, con nuevos operadores y una estrategia propia, esos recursos vuelven a ponerse al servicio de la producción y el empleo local.
Defender Santa Cruz también es hacer que sus recursos vuelvan a generar trabajo para los santacruceños. El desafío que asume la gestión es consolidar la tendencia mediante mayores inversiones y continuidad en los planes de desarrollo, preservando empleo, actividad económica y regalías para la provincia.





