El nuevo sistema de control permitirá seguir el recorrido de la merluza desde la captura hasta la comercialización, asegurando que las empresas que operan en aguas santacruceñas cumplan con los requisitos de empleo local y procesamiento dentro del territorio provincial.
La Secretaría de Estado de Pesca y Acuicultura de Santa Cruz pondrá en marcha un sistema de trazabilidad obligatoria para toda la cadena productiva de la merluza común, una medida que apunta a cerrar el circuito que durante años permitió que el recurso capturado en aguas provinciales terminara siendo procesado y comercializado en otras provincias. Cada empresa deberá registrar en tiempo real el volumen capturado por marea, el desembarcado, el ingreso a plantas, el procesado y el destino final de los productos.
El sistema establece además restricciones concretas para el traslado de materia prima: solo podrá derivarse a plantas del mismo grupo empresario, salvo autorización expresa de la Secretaría. Para acceder a cuota provincial, las empresas deberán acreditar procesamiento en establecimientos radicados en Santa Cruz y con trabajo registrado, condicionando el acceso al recurso a la generación de valor agregado dentro del territorio. Las fiscalizaciones comenzarán en los principales puertos de la provincia y se extenderán de manera progresiva.
«El pescado santacruceño se procesa en Santa Cruz», afirmó Vidal. Un principio simple que ahora tiene respaldo legal, mecanismos de control y consecuencias concretas para quienes no lo cumplan.





