Un guardaparque detectó larvas de esta especie en peligro de extinción en el Parque Nacional Los Glaciares. Especialistas del CONICET validaron el descubrimiento de renacuajos de la Chaltenobatrachus grandisonae, una joya endémica del sur patagónico.
El histórico suceso tuvo lugar en la Seccional Moyano de la reserva natural santacruceña, en las cercanías de la Senda a Laguna Azul. El agente Sergio Goitía realizaba inspecciones de rutina en busca de algas invasoras cuando divisó renacuajos sumergidos. Tras una captura preventiva para registrar fotografías de alta resolución, devolvió de inmediato los ejemplares a su medio acuático.
La verificación taxonómica estuvo a cargo de los doctores Evangelina Soledad Vettese y Diego Barrasso, especialistas del CONICET y de la Fundación Anfibia. Al examinar el material fotográfico, los biólogos constataron que los renacuajos se encontraban en etapas tempranas de desarrollo sin extremidades formadas, lo que demuestra de forma contundente que la cuenca sirve como un área activa de puesta de huevos y desarrollo larval.






