Un procedimiento de la Policía provincial permitió interceptar en la capital neuquina un vehículo con pedido de secuestro radicado en Lanús en 2015.
El operativo se llevó a cabo durante un patrullaje preventivo de la División Motorizada sobre la calle Primeros Pobladores. Los efectivos detuvieron la marcha de un Volkswagen Beetle que circulaba sin las chapas patentes colocadas para realizar un control de documentación. Al revisar el rodado, constataron que el número grabado en los cristales no coincidía con el chasis, el cual figuraba en el sistema con un pedido de captura activo dictado por la policía bonaerense hace casi una década.
Un hombre que acudió al sitio del control afirmó ser el propietario del automóvil e intentó acreditar la tenencia mediante una tarjeta verde, pero el documento presentado pertenecía a otro vehículo. Ante las irregularidades detectadas, el personal policial procedió al secuestro del auto y puso las actuaciones a disposición de la Justicia.






