Informes del sistema de salud alertan sobre el fuerte incremento de esta infección de transmisión sexual, posicionando a la Patagonia con el índice de incidencia más elevado de la Argentina.
Los registros epidemiológicos oficiales evidencian que Río Negro experimentó una suba drástica en las notificaciones de sífilis, pasando de 564 enfermos en 2022 a 957 personas diagnosticadas en 2025. Esta tendencia convirtió a la zona del sur del país en la de mayor impacto a nivel nacional, marcando una tasa de 159,8 casos por cada 100.000 pobladores. La franja comprendida entre los 15 y 39 años representa el 76% de los cuadros, afectando en mayor proporción a las mujeres de entre 20 y 29 años.
El fenómeno impacta fuertemente en localidades como General Roca, donde se constató un repunte de la patología en adultos jóvenes de entre 25 y 30 años. No obstante, la secuela más preocupante recae en la transmisión vertical materna durante el periodo de gestación. En este momento, las dependencias médicas locales efectúan el seguimiento de lactantes neonatos expuestos al treponema, una condición severa que implica un riesgo latente para la vida de las criaturas.
El fenómeno responde fundamentalmente a la baja en el uso de métodos anticonceptivos de barrera durante los contactos intimos, sumado a la masificación de los test de diagnóstico rápido que posibilitan identificar infecciones que antes permanecían invisibles. La accesibilidad a estas evaluaciones facilita la detección oportuna para iniciar los tratamientos correspondientes y frenar la propagación de la bacteria.






