Una antigua estancia ganadera patagónica fue reconvertida en parque nacional y, desde entonces, varias especies que habían desaparecido del lugar regresaron al territorio.
Una estancia ganadera de 12.000 hectáreas en la Patagonia argentina tuvo una segunda vida que pocos hubieran imaginado: hoy es un parque nacional donde conviven especies animales que hacía tiempo habían dejado de verse en esa parte del país. La transformación implicó dejar atrás la producción ganadera para apostar por la conservación del ambiente natural de la zona.
Una vez que el campo pasó a ser área protegida, los cambios en la fauna local no tardaron en notarse. Especies que habían desaparecido del lugar por la presión de la actividad humana y del ganado empezaron a reaparecer, lo que generó entusiasmo entre quienes trabajan en conservación y también entre los vecinos de la región que pudieron ser parte de ese proceso.
La historia de esta estancia se convirtió en un caso de referencia sobre cómo el uso del suelo puede cambiarse de manera profunda con resultados positivos para el ecosistema. En un contexto donde la pérdida de biodiversidad es una preocupación cada vez más presente, este parque nacional patagónico muestra que hay caminos concretos para revertir el daño ambiental. Según Diario Río Negro, el caso viene siendo seguido de cerca por especialistas y organismos de conservación de todo el país.






