Los dirigentes patagónicos tuvieron una semana cargada de movimientos discretos, con encuentros reservados y mensajes que se mandaron más por gestos que por declaraciones públicas.
La política en la Patagonia no descansó esta semana, aunque buena parte de lo que pasó quedó lejos de las cámaras. Hubo reuniones en oficinas, llamados que no se confirmaron oficialmente y reclamos que llegaron por canales informales. El clima general fue de mucho movimiento por abajo de la superficie.
En la región, este estilo de hacer política tiene una lógica propia. Los dirigentes de las provincias patagónicas suelen resolver muchas cosas en privado antes de que algo se haga público, y esta semana no fue la excepción. Los guiños entre distintos sectores sugieren que se están tejiendo acuerdos o al menos explorando posiciones de cara a lo que viene.
Los detalles de lo que se habló siguen siendo reservados, pero el movimiento en los pasillos fue evidente para quienes siguen de cerca la política del sur argentino. La información fue publicada por Diario Río Negro.







