El Concejo Deliberante aprobó la ordenanza por mayoría y también sancionará a automovilistas que acepten el servicio.
El Concejo Deliberante de Neuquén avaló la prohibición total de limpiavidrios, trapitos y lavacoches en semáforos y esquinas de la ciudad. La medida fue aprobada con 13 votos a favor sobre 18 y apunta a ordenar el espacio público y mejorar la seguridad vial.
La normativa incorpora la actividad al Código Contravencional y habilita controles por parte de inspectores y la policía. Establece multas que van desde los $17.520 hasta los $350.000 para quienes realicen estas tareas, mientras que los conductores que acepten el servicio podrán recibir sanciones de hasta $262.800.
La votación mostró diferencias entre los bloques: la mayoría acompañó el proyecto, mientras que cuatro concejales votaron en contra y uno se abstuvo, en medio de un debate político y social sobre el alcance de la medida.





